Un comando armado cerró el paso y asaltó al equipo de Comunicación Social de la presidenta Claudia Sheinbaum en uno de los tramos más peligrosos del país.
Las carreteras de la muerte de Claudia Sheinbaum.
Sales y no sabes si vas a regresar, o si regresarás con vida.
Los hechos ocurrieron a la altura del kilómetro 67, en el tramo San Luis–Matehuala, cuando el equipo regresaba por vía terrestre tras acompañar a la mandataria a la inauguración de la nueva sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
De acuerdo con los primeros reportes, los delincuentes les cerraron el paso y los despojaron de 14 mil pesos en efectivo, así como de equipo profesional de fotografía y video valuado en más de medio millón de pesos.
Tras el asalto se desplegó un operativo federal en las zonas de Guadalcázar, El Huizache y Charo Cercado, con retenes y revisiones que provocaron caos y retrasos para automovilistas y transportistas.
De manera extraoficial, el grupo criminal responsable ya habría sido identificado, lo que incrementa la preocupación por la violencia constante en la carretera 57.
Hasta el momento, ni la Presidencia de la República ni la presidenta Claudia Sheinbaum han emitido una postura oficial.
Carretera 57: tierra de nadie, miedo de todos.
🚨 ¡Harfuch estalla! Regañiza de alto nivel
La indignación habría llegado hasta los niveles más altos del gabinete de seguridad. De acuerdo con versiones internas, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, habría estallado y llamado personalmente al jefe de la Guardia Nacional en la entidad para reclamarle con dureza una falla imperdonable: mientras los delincuentes asaltaban al equipo de la presidenta, la Guardia Nacional brilló por su ausencia.
Ironía y consecuencias: ¿se cancela la visita presidencial?
Horas después del atraco, en lo que muchos califican como una reacción tardía, autoridades de la SEDENA, Guardia Nacional y corporaciones estatales desplegaron un operativo relámpago en la comunidad de Charco Cercado, Guadalcázar.
La coincidencia temporal no pasó desapercibida: el operativo se realizó tras el presunto rastreo de los equipos tecnológicos robados durante el asalto.
Hasta ahora, no se conocen resultados oficiales del operativo. Por el contrario, se habría intentado minimizar o incluso ocultar el hecho para evitar que la narrativa oficial —que presenta a San Luis Potosí y sus carreteras federales como “seguras”— quede en ridículo ante la opinión pública y evidencie el fracaso de los gobiernos federal, estatal y municipal.
Aunque no existe confirmación oficial, trasciende que el personal asaltado realizaba labores de inspección y avanzada de seguridad ante una posible visita de Claudia Sheinbaum a San Luis Potosí. Sin embargo, tras este episodio humillante, se comenta que la visita habría sido descartada: si no pueden proteger a la avanzada, ¿qué garantías existen para la mandataria?
Ya existe una carpeta de investigación abierta ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Pero el daño ya está hecho: falló la seguridad, quedó expuesta la vulnerabilidad del Estado y la vergüenza es nacional.

