La tarde del mi茅rcoles, el tianguis semanal de la colonia San Agust铆n, en el municipio de Xalatlaco, se convirti贸 en escenario de una tragedia que refleja el creciente deterioro del tejido social en el Estado de M茅xico.
Minutos antes de las 16:00 horas, un hombre originario de la delegaci贸n Tlalpan, en la Ciudad de M茅xico, abri贸 fuego contra comerciantes locales, presuntamente bajo los efectos de alguna sustancia. El ataque, ocurrido sobre las calles Ni帽os H茅roes y Cuernavaca, dej贸 dos personas muertas en el lugar y una tercera que, pese a ser trasladada al hospital, falleci贸 posteriormente a causa de una herida en la cabeza.
La reacci贸n de los presentes fue inmediata y brutal. Testigos y vecinos lograron detener al agresor, pero en lugar de entregarlo a las autoridades, lo golpearon hasta quitarle la vida, ignorando la intervenci贸n de los servicios de emergencia municipales.
La zona fue acordonada por elementos de seguridad p煤blica de los tres niveles de gobierno, quienes solicitaron la presencia del Ministerio P煤blico y peritos para el levantamiento de los cuerpos. La Fiscal铆a General de Justicia del Estado de M茅xico ha turnado la carpeta de investigaci贸n al 谩rea de homicidios, con el objetivo de esclarecer los hechos mediante entrevistas y an谩lisis de c谩maras de vigilancia.
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馃 Reflexi贸n: 驴Hasta cu谩ndo la violencia ser谩 la respuesta?
Este episodio no solo evidencia la facilidad con la que se accede a armas de fuego, sino tambi茅n la normalizaci贸n de la justicia por mano propia. El linchamiento, lejos de ser un acto de justicia, revela el hartazgo, la desconfianza institucional y el vac铆o de autoridad que se vive en muchas comunidades mexiquenses.
La violencia no es solo un dato estad铆stico: es una herida abierta que se manifiesta en cada mercado, cada calle y cada rostro que ha perdido la fe en el Estado de Derecho. 驴Qu茅 estamos haciendo para evitar que el miedo y la rabia se conviertan en ley?




